¿Qué es la ansiedad y por qué es importante que tengamos una buena relación con ella?

La ansiedad es un término del que se habla mucho. A grandes rasgos sabemos en qué consiste y la inmensa mayoría de las personas la hemos sentido más de una vez en la vida.
Muchas veces en consulta he observado cómo las personas se sorprenden al conocer todos los síntomas con los que puede manifestarse la ansiedad. En muchos casos, sienten alivio al saber que ese hormigueo en el brazo puede ser debido a la ansiedad.
Más allá de conocer los síntomas, me parece importante dar a la ansiedad el significado correcto. Muchas personas vienen a terapia queriendo que les ayude a “quitarse” la ansiedad. No se trata tanto de quitar la ansiedad, como de entenderla y comprender por qué aparece. Una vez que esto ocurre, si hacemos los cambios necesarios, la ansiedad se irá.
Me voy a centrar en esto último, en por qué para que la ansiedad se vaya tenemos que cambiar nuestra relación con ella.
Un ejemplo para entender qué es la ansiedad
Vamos a empezar por hacer una breve definición de la ansiedad y a acompañarla de un ejemplo.
La ansiedad es una sensación que todas las personas podemos experimentar. Al igual que otras emociones (tristeza, alegría, enfado…) viene de la interpretación que hacemos de un acontecimiento.
Imaginemos a tres personas que van paseando por la calle y que se cruzan con un perro que va con su dueño.
Belén cuando ve al perro se empieza a poner muy nerviosa (le suben los calores, le tiemblan las piernas y empieza a sudar) y se cambia de acera.
Carlos al principio se sorprende y después se entristece. Mira al perro mientras se cruza con él, se le ponen los ojos llorosos y continúa su camino.
Marta al ver al perro se pone contenta. Sonríe y va a acariciarle y a decirle monerías.
Ante la misma situación, cada una de estas personas reacciona de manera totalmente diferente. ¿Por qué? Por la interpretación que ha hecho de la situación.
Belén tiene miedo a los perros. Cuando los ve piensa que pueden atacarle y por eso su cuerpo reacciona con ansiedad, preparándose para huir.
La función de la ansiedad es prepararnos, a través de cambios en nuestro cuerpo, para la lucha o huida de aquello que consideramos peligroso.
Carlos tenía un perro de la misma raza y color que el que acaba de ver. Su perro murió el mes pasado. Al haber pasado poco tiempo desde que murió, le ha sorprendido ver a un perro igual (le ha parecido que era el suyo) y después, al recordar que su perro ya no está, se ha puesto triste.
A Marta le encantan los perros. Siempre han tenido mascotas en casa y cada vez que ve a una se abalanza sobre ellos para acariciarles.
Vamos a centrarnos en el caso de Belén. Como decía, Belén tiene miedo a los perros y al ver a uno de ellos, su cuerpo reacciona con ansiedad, ya que interpreta que le puede hacer algo malo.
Pero, ¿por qué Belén tiene miedo a los perros?
Puede ser por muchas razones.
Quizás alguna vez en su vida un perro le atacase, y desde entonces haya evitado cualquier encuentro con un can.
Podría ser que alguna vez presenciase cómo un perro atacaba a otra persona, y de esa experiencia surgiese un miedo a todos los perros.
O tal vez este miedo haya sido aprendido. Si su padre o su madre tenía miedo a los perros y cada vez que se encontraba con uno estando con su hija se cambiaba de acera, o se ponía muy nervioso/a, o le decía a su hija que tenía que tener mucho cuidado con los perros, Belén pudo adquirir por aprendizaje este miedo.
Puede ser por varias razones más.
Este es un ejemplo para entender cómo funciona la ansiedad, pero, muchas veces la ansiedad no es tan clara como un miedo a un animal. A veces la ansiedad puede venir por otras situaciones cotidianas (al discutir con nuestra pareja, al tener que exponer en público, al conocer gente nueva, al pedir un aumento de sueldo, etc.) y también puede que esté generalizada en nuestro día a día (levantarnos con ansiedad sin saber cuál es el motivo que ha hecho que se desencadene).
Tenemos que tener claro que la ansiedad funciona como el testigo de un coche que se enciende cuando hay algún fallo en el vehículo. Esto no quiere decir que estemos defectuosos, si no que nuestro organismo detecta que hay algo que no va bien y a través de la ansiedad nos avisa para que hagamos los cambios oportunos, ya sea modificando nuestra forma de interpretar las situaciones (miedo a los perros) o lo que decidimos hacer frente a la situación (cambiarnos de acera).
Lo primero que tendremos que hacer es averiguar si nuestra forma de interpretar las situaciones, es decir, nuestro sistema de creencias, está basado en la realidad o está distorsionado por experiencias pasadas. Si está distorsionado, ya sabemos por dónde tenemos que empezar a trabajar.
Si nuestro sistema de creencias es adaptativo y no está distorsionado, entonces tendremos que ver qué cambios podemos hacer en nuestra vida para mejorarla.
¿Crees que te vendría bien cambiar la relación que tienes con tu ansiedad? Puedo ayudarte.
